sábado, 9 de marzo de 2013

VIVIREMOS Y VENCEREMOS, MI COMANDANTE


Es largo el tiempo que hace que no escribo unas líneas para este blog, pero hoy se me hace obligado retomarlo. A las 4, 25 pm de este  día, 5 de marzo de 2013,  murió el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Comandante Hugo Rafael Chávez Frías.
El dolor por esta pérdida es tan grande, tan profundo que la única forma que encuentro de acondicionarme a él es a través de estas líneas.
La vista se me nubla por las lágrimas, mi pecho parece querer estallar con los sollozos, la mente se me bloquea  por el dolor infinito ante tan grande pérdida.
Hugo Chávez  es mucho más que un Presidente, es un ser humano increíble. Rescató para el pueblo de Venezuela  lo más importante que  puede tener un pueblo, su dignidad.
Entregó el poder al pueblo, hizo posible que los venezolanos ganaran muchas batallas y la más importante fue contra la pobreza.
Chávez sembró confianza en el presente, esperanza en el futuro, optimismo ante la vida.
Su carisma lo convirtió en el hombre más querido y admirado del siglo XXI venezolano.
Dejó tras si  un país consolidado económica y espiritualmente.
Con Chávez se creó el ALBA que enterró en Mar del Plata el ALCA, en las propias narices del presidente Bush.
Creó la CELAC, Petrocaribe, las Misiones que hoy conforman el patrimonio cultural y digno de su patria. Venezuela ingresó al MERCOSUR .
Con Chávez  fueron traídas al país las reservas de oro que llevaban años en bancos extranjeros, a los que gobiernos entreguistas de la IV República habían enviado.
Venezuela dejó, con el gobierno bolivariano, de ser un país monoproductor de petróleo para convertirse, al decir de su presidente, en una potencia económica.
Con Chávez se acabaron las guarimbas, el pueblo adquirió poder económico suficiente para no sentir las secuelas de la crisis económica que hoy lacera a tantos países del mundo.
La unidad regional fue lograda gracias a la visión y disposición del presidente venezolano Hugo Chávez. UNASUR, el Banco del Sur, Telesur, son también sus hijos. 
Chávez rescató a Simón Bolívar de las ruinas del olvido y lo colocó en el pedestal que le corresponde, junto a su fiel y amada Manuelita.
Hoy Venezuela cuenta con su propio satélite, que lleva el nombre de su Libertador,  gracias a la fuerza y voluntad del presidente Hugo Chávez.
Hoy los presidentes de Latinoamérica son algo más que compañeros, son al decir de Evo Morales, hermanos, todos lloran junto al pueblo venezolano la pérdida del amigo, del compañero, del hombre fuerte y jaranero que siempre quiso con infinito amor a sus compañeros de lucha.
Chávez, el “arañero de Sabaneta”, no ha muerto. Hombres como él no mueren, hoy está más vivo que nunca en su pueblo y en todos los pueblos de América Latina. Como dijera el presidente de Ecuador, Rafael Correa, parafraseando al poeta: “los hombres que luchan por la vida  no pueden llamarse muertos”.
Los cubanos lo recordaremos siempre como el gran ser humano que nos tendió la mano en las duras horas del período especial.
Ese hombre inmenso, amoroso, cariñoso, buen cantante y poeta, improvisador, murió pero sigue aquí, en el corazón y en el alma de todos los que aprendimos junto a él a conocer lo que es el amor entrañable por el prójimo.
Personalmente no tuve la oportunidad de conocerlo pero igual no hizo falta, es como si lo conociera de siempre, lo considero mi amigo y mis lágrimas así lo confirman. Junto a su pueblo, al que más amó, sigo diciendo: ¡hasta siempre Comandante, Usted sigue aquí vivo, más vivo que nunca, su ejemplo nos guiará y seguiremos su mandato de ¡viviremos y venceremos!
El pueblo de Cuba le rinde tributo, porque Usted también es cubano.

MM.  



























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